Xabier Xalabardé: “La interpretación me ha dado una segunda vida”
A Xabier Xalabardé encontrarse con el mundo de la interpretación le ha cambiado la vida, tanto que considera que está viviendo una segunda.
Desde hace cinco años se prepara y trabaja en todo lo relacionado con el mundo de la interpretación. Ha participado en largometrajes y ha hecho teatro, pero lo que le ha hecho muy popular, al menos a nivel de País Vasco, es ser el protagonista de dos anuncios de la Dirección de Tráfico del gobierno autonómico.
Ha pasado unos días visitando Mallorca en compañía de su pareja, Noa Díez disfrutando de la isla, conociendo gente y grabando un montón de nuevas imágenes para el documental que está realizando sobre la vida de la creadora del Kihatsu.
Has nacido para ser actor, pero te ha costado darte cuenta. ¿Cómo descubriste tu vocación?
Fue hace ahora cinco años. Iba a dar una conferencia en Alicante y vi un cartel sobre un taller de teatro y pensé que era conveniente para mi carrera como coacher establecer nuevos parámetros y avanzar en mi expresividad ante el público. Pronto se me quedó pequeño el taller y me acerqué a una escuela para actores profesionales en Bilbao. Resulta que la persona que estaba en la entrada, una pedazo de actriz llamada Marina Shimanskaya, luego ha sido mi mentora. Es una mujer muy exigente a la que le debo el noventa y tantos porciento de mi nivel de profesionalidad interpretativa.
Un descubrimiento que ha cambiado tu vida por completo, ¿no?
Completamente. Un día tienes una casa, empiezas a quitar un cuadro, el sofá y hasta las tuberías y queda algo diferente. Cambia la forma de ser, de sentir y conoces a otra gente. Tengo la ventaja de tener una segunda vida y solamente quiero ser actor y todo lo que la envuelve como guionista, director, cámara… No desdeño mi carrera de coacher, pero yo quiero ser actor.
Tomas la decisión y te pones a trabajar. ¿Dónde te hemos visto?
He participado en un par de largometrajes como figuración especial y he sido el protagonista de dos campañas institucionales de la Dirección de Tráfico del Gobierno Vasco. Además he hecho otros anuncios como segundo y muchas obras de teatro en el País Vasco.
¿Qué te gustaría hacer como actor?
Yo tengo un sueño, pero no me voy a morir intranquilo si no lo consigo. Me gustaría compartir pantalla con Robert de Niro, ya que no puedo con Anthony Quinn, me conformo con Robert de Niro.
¿Cuál sería tu papel ideal?
Se puede decir que el que sea porque cuando estás preparado puedes hacer desde un policía a un pastor pasando por un médico…, pero me veo mucho de gánster o de espía porque para hacerlo tienes que tener un tercer personaje dentro del propio personaje.
Un actor está siempre preparado para cambiar de piel en cualquier momento, llorar, reír… ¿Qué es lo que más disfrutas?
Me gusta explorarlo todo, absolutamente todos los niveles, pero donde me siento guay es en la comedia. Me encanta reírme de mí mismo, soy clown. Le doy bastante humor a todo, me río incluso hasta en un funeral. No hago una planificación de mi carrera porque he elegido dejarme fluir como un río o el mar y creo que me va bien.
¿Qué te parece el nivel de la producción cómica en nuestro país?
Yo destacaré lo bueno porque lo que no es tan bueno lo dejo para los críticos porque yo no soy crítico sino actor. Hay muy buenos comediantes, muy buen comedia, demasiados artistas infravalorados tanto a nivel económico como profesional. Creo que la profesión está reducida a un reducto porque en España somos 83.000 actores de todo tipo y tamaño. Te aseguro que de estos más de 1000 son de primera categoría y se están defendiendo a nivel de calle y teatro pequeño. ¿Por qué se puede mantener? Porque nos gusta ser actores y no podemos ser otra cosa.
Es una profesión muy pasional donde la vocación es esencial.
Hay personas en otros tiempos que han llegado a la profesión de actor por giros rocambolescos de la vida, pero hoy en día es una vocación y el que se crea que ser actor es ser simplemente estar delante de una cámara hacer cuatro monadas y que te paguen mucho dinero mejor que haga otra cosa. Por ejemplo pueden ponerse a repartir flyers de obras de teatro de otros compañeros y dejar paso a la gente que vale de verdad.
¿La formación es imprescindible para ser actor?
La formación es absolutamente imprescindible para ser actor. Si no tienes una formación básica y sólida nunca serás un buen actor. La capacidad técnica que te da todo lo que aprendes de gente que sabe mucho más que tú, que tiene mucha más experiencia es esencial; sería como querer ser ingeniero sin pasar por la universidad. Me hace gracia gente que dice que son actores, pero no han estudiado nada ni han hecho nada. Para ser actor mi consejo es cargarse las pilas de autoestima, de autocontrol, estudiar la carrera de arte dramático o muchos cursos muy buenos con gente muy buena, seguir estudiando toda la vida y tener un punto de humildad. Hay que tener claro que no es una carrera fácil.
¿Cómo ves entonces que personajes usen la vía de la popularidad para meterse de forma directa en la interpretación?
Dijo una vez Encarna Sánchez que la fama es el pasaporte a la nada y estoy totalmente de acuerdo con ella. La fama en sí misma no es nada, es un medio para que te conozcan y consigas más trabajo. Hay gente que equivocadamente persigue la fama en vacío. La fama es un billete para conseguir más trabajo. Hay que formarse y siempre con los mejores.
Compaginas estar delante de una pantalla o sobre un escenario con el resto de tareas que llevan al lucimiento de un actor. Uno de los trabajos en los que está profundamente sumergido desde hace un tiempo es en el rodaje de un documental sobre la vida de Noa Díez.
Por una de estas casualidad de la vida decidimos el otro día venir a Palma de Mallorca para saldar una deuda no pecuniaria con Maribel Rosselló y estamos disfrutando de un montón de artistas. Estamos rodando aquí también la fotografía de la primera mujer que ha fundado un arte marcial, que es Noa Díez. Me pareció una historia muy buena, al margen de que sea mi compañera. Llevamos ya rodadas más de 15 horas de material por toda España, que se convertirá en una película, un producto para Internet y una serie para televisión. Pensamos ir también a Los Ángeles, Tokio y Egipto, pero estamos esperando la financiación. Si no llegase centraríamos la primera parte en España. Vamos a contar cosas buenas, pero también saldrán a relucir cosas no tan positivas en el sentido humano de la palabra.
Entrevista y fotos: Dani López
















Comentarios recientes