Dani Puig: “Mi ilusión es ser parte del engranaje para mover la rueda de la cultura en Mallorca”
Con su estilo desenfadado, cercano y alegre, Dani Puig, se ha ganado la confianza de cada una de las personas a las que ha entrevistado y la atención y el cariño de los espectadores que le han seguido la pista en radio y televisión.
Hasta hace unos días nos sorprendía cada tarde en ‘La vida en paraules’ de IB3 Ràdio con las entrevistas más divertidas, alocadas y, al mismo tiempo, sinceras y personales, a nombre de la talla de Natalia Millán o Edurne.
Llegó al programa a los pocos días de terminar su aventura en ‘Crònica d’Avui’ en IB3 Televisión. La cancelación del proyecto fue una oportunidad para Marga Noguera para incorporarlo a su magazine radiofónico y darle a la sección de cultura y entretenimiento ese aire distendido, natural, animado y contagioso que Dani Puig derrocha.
Este joven ‘pereriodista-show’, como a él le gusta definirse, llegó a Mallorca hace ocho años procedente de su Sabadell natal decidido a conquistar la isla. Formado inicialmente como técnico en recursos humanos, “despedía y contrataba gente cada semana y era duro”, estudió publicidad para acabar metido de lleno en el mundo de la comunicación y del teatro.
Fiel defensor del trabajo y la creatividad, su inquietud le ha llevado a involucrarse en proyectos muy diversos en los que explorar las facetas de la comunicación, la expresividad, las relaciones humanas y el arte.
A la espera de volver a asomarse por la pequeña pantalla o de inundar las ondas con sus entrevistas más refrescantes, compagina su labor de voz de cuñas promocionales con los musicales, el lanzamiento de una oferta de espectáculos a la carta y low cost para bodas, bautizos, cumpleaños e inauguraciones y la ampliación de su escuela de formación teatral que estrena nueva sede bajo la marca Blue School.
Acabas ‘La vida en paraules’. ¿Cómo han sido estos meses en la radio?
Muy gratificantes. Ha sido una experiencia muy divertida, enérgica, de buen rollo. Yo conocía a Marga desde hace años, pero no habíamos trabajado juntos, y me siento muy afortunado porque llevo ya ocho años en Mallorca dedicándome a radio y televisión, haciendo programas. El último fue en ‘Crònica d’Avui’ de reportero dicharachero; se acabó el programa y dos días más tarde me llamaba Marga y me decía que buscaba a alguien divertido y resuelto para hablar de ocio y cultura cada tarde y que me quería a mí; no me lo pensé. Con solo mirarnos nos entendimos, nos lo pasamos bien, somos los dos muy positivos y para nosotros el programa es como estar en una tertulia.
¿Cómo ha sido el salto de la televisión a la radio? Porque haces lo mismo que en ‘Crònica d’Avui’, pero el lenguaje es otro y los instrumentos también son diferentes.
En la radio no tienes el apoyo de las imágenes, pero a cambio tienes el de la música; la cámara ya no da miedo porque no está y a veces hay gente que le impone y está más pendiente de esa cámara que de la situación que estás creando. Cada uno tiene su manera de abordar las entrevistas y yo tengo la mía, que es que todos al final somos amigos. Todos somos personas independientemente de lo mediáticas que sean, todos tenemos preocupaciones, estamos cansados o tenemos dolor de cabeza. Yo los trato así y ellos lo notan y eso hace que al final con muchos sigamos en contacto, hablemos… Y eso es muy bonito porque me ayuda a explicarlo y hacer partícipe a los espectadores de estas sensaciones. Me gusta poder hablar de temas que no sean únicamente las preguntas de rigor de las que ya están muy cansados. Y a la gente le apetece saber otras cosas como qué se llevan a la playa, por ejemplo. Esto con Marga ha funcionado muy bien porque tiene por naturaleza este carácter guerrero de buen rollo.
¿Quién te ha sorprendido más de todos estos personajes mediáticos a los que has podido entrevistar?
He tenido respeto por algunas personas mediáticas. Para mí el referente durante toda mi vida ha sido Buenafuente y este invierno pude entrevistarle junto a Corbacho, Berto y Ana Morgade. Estar todos juntos en la misma mesa parecía la Santa Cena… Le traje todos sus libros para que me los firmase y me dijo que estaba loco por tenerlos todos. Fue una experiencia muy bonita.
Chenoa, por ejemplo, me habían dicho que tenía mucho carácter. El día que la entrevisté acababa de llegar de ensayar, estaba cansada… Me impresionó que en esas condiciones pudiera ser cercana. Es muy inteligente, muy profesional y sabe hablar muy bien y yo eso lo admiro mucho.
Para mí este trabajo es muy bonito porque te permite conocer a mucha gente, famosa o anónima, que te cuentan sus historias, muchas veces muy emotivas. Yo ahora he estado haciendo todo esto con famosos, pero antes he hecho otras cosas, incluso programas de ciencia; soy como el Flippy mallorquín y hacía un espacio de ciencia y ensayaba los experimentos en la cocina de mi casa de alquiler y mi compañero de piso decía que un día íbamos a salir saltando por los aires.
¿Eras aficionado a la ciencia o es que te atreves con todo?
El periodista tiene que ser un todoterreno, que si algo no sabe lo averigua. Si no tienes el contacto para hablar con Chenoa a Edurne ya lo buscarás… Si tienes que hacer un programa de ciencia y no sabes lo que son las Leyes de Newton pues ya lo buscarás; hay libros, bibliotecas e Internet. Al final acabamos sabiendo un poco de todo, somos como una Wikipedia.
Sí, porque has hecho hasta sucesos, que tiene un tono completamente contrapuesto al de la cultura y el ocio. ¿Cómo se lleva?
Sí, en ’3 i més’ hacía sucesos y fue un poco duro. Es complicado hablar de accidentes, con un familiar de alguien que se ha muerto… Eso hay que saberlo llevar. Cada uno tenemos nuestras herramientas y a medida que vas caminando vas aprendiendo. Se aprende de los compañeros, de mirar otros programas… En estos casos yo siempre he trabajado desde el respeto. Cuando estudiaba publicidad me decían las tres cosas que venden son sangre, niños y sexo. A veces según el programa o el momento te aprietan y tú eres el que debe saber hasta dónde puedes ir. A mí se me han puesto a llorar, he invitado a tomar café y agua, he sacado mis propios pañuelos y he puesto hasta la mano delante de la cámara porque hay que tener un respeto. La televisión o la radio son muy efímeros; un día estarás arriba y serás la persona que interesa a todo el mundo y al día siguiente ya no eres nadie. No va conmigo conseguir ese momento a costa de ver a una persona llorando porque a su madre la han matado. Y esa misma regla sirve para cualquier cosa. Al fin y al cabo todo es lo mismo, respeto y todos amigos.
¿Te gusta dar la cara? ¿Disfrutas más estando delante de la cámara?
Se aprende mucho. De todo se aprende… En la radio aprendes a trabajar con la voz. Yo nunca había pensando en ganarme la vida con la voz porque de pequeño había hecho un poco de canto y me habían dicho que era horrible. Me notaba la voz muy aguda y fue como un trauma. La vida te va llevando a cosas, el cuerpo cambia, tú cantas… Habrá a gente que no le gusta, pero me gano la vida haciendo cuñas de radio, caretas… La voz de la canción de ‘Poble x poble’ es la mía… Estar delante de la cámara no es mi ilusión porque encuentro que hay compañeros más agradables a la vista.
¿Crees que hace falta ser guapo para tener un espacio en televisión?
Depende de a quién se lo preguntes. Yo le preguntaría al público. Creo que hay cabida para todo y encuentro que los medios están cambiando. El sector periodístico entró en crisis antes que el resto y hay mucha gente que no sabe qué se cuece dentro. Las reglas están cambiando y creo que tienen que cambiar y quien quiera ser imaginativo, darle a la cabeza y a las neuronas esperemos que nos vaya bien.
¿A dónde se dirigen los medios?
No lo tengo claro. Sabemos que las nuevas tecnologías están dando fuerte, que las redes sociales también son muy importantes. Pero al final el boca a boca es lo que funciona, tener referencias de alguien con conocimientos sobre el tema que te interesa. Además, creo que es muy importante aprender a ser polivalente, que dentro del equipo todo el mundo sepa hacer de todo porque eso nos enriquece.
Como uno de los puntales informativos en temas de cultura en Mallorca, ¿cómo ves la isla en este nivel?
Mallorca tiene un montón de cosas. Estamos en una situación geográfica que es magnífica. No tiene la población de una ciudad como Madrid o Barcelona y eso hace que no podamos tener unos teatros donde se hagan residencia. Este año se hace la primera apuesta en esta línea con el musical ‘Daddy Cool’, pero es un espectáculo residente atrayendo a turistas. Aquí vienen primeros artistas incluso a nivel internacional; todos los musicales hacen parada en sus giras…
El teatro es una de tus pasiones. ¿Están las puertas abiertas de los teatros para los emprendedores que lanzan nuevos proyectos y compañías?
A veces sí y a veces no. Cuesta y más ahora porque no hay dinero para nada. Cuando se empiezan a hacer recortes siempre se empieza por cultura. Subir encima de un escenario tiene un coste, no son únicamente las dos horas de función… Hay vestuario, maquillaje, ensayos, luces, técnicos… He hecho improvisación, galas, shows a la carta, para niños, para adultos y musicales y a veces cuesta entender que esto vale dinero y hay que aprender a repartir el dinero y aquí en Mallorca cuesta entender que hay que repartir el dinero ecuánimemente. Dinero ha habido, el problema es a dónde ha ido… Hay muchos que lo saben.
¿Cuáles son tus proyectos más inmediatos?
En el mundo audiovisual nunca se sabe. Ahora mismo está muy mal y muchos compañeros han tenido que cambiar voluntaria o involuntariamente a otro sector. Yo estoy muy agradecido a todas las productoras y empresas que han confiado en mí. No sé qué pasará a partir de ahora. El verano es un poco extraño, sobre todo en Mallorca, así que me voy a dedicar a otras facetas. Yo soy un periodista-show, mis entrevistas no son al uso. Aquí en la radio están hartos de verme vestido con un tupe a lo Chiquilicuatre, con el pelucón de los Jackson Five, con peluca a lo ‘Fama’… Me preguntan por qué si en la radio no me ven los oyentes, pero sí porque están las redes sociales. Además, creo que a un artista que lleva desde las cinco de la mañana despierto y haciendo entrevistas cuando llegan las seis de la tarde está agotado y de pronto ver a alguien vestido así le hace reírse, relajarse…
Uno de tus proyectos es una escuela de teatro musical.
Nos mudamos a un nuevo local propio con todo renovado, un sitio amplio y diáfano para poder bailar 40 personas si hace falta, que ahora se va a llamar Blue School. Además tenemos la compañía de teatro que en noviembre vamos a sacar un nuevo espectáculo en el Audiòrium y estamos preparando tres espectáculos más, uno para adultos y dos para niños para rodarlos por las islas. A la compañía también le cambiamos el nombre y se va a llamar Blue Stage. ¡Todo muy blue! También hemos sacado una nueva línea de espectáculos a la carta low cost, que hacemos desde cumpleaños, comuniones de princesa, para inauguraciones de locales, bodas… Esto es Blue Events. Lo último será Blue Management y ya tenemos gente como Danny Leiva que quiere entrar con nosotros. Estoy muy contento con esto porque mi ilusión es ser una parte del engranaje para que se mueva la rueda de la cultura y se cree una nueva manera de entender el teatro, de hacer shows, para educar al público, para hacer ver que en Mallorca hay muchas más cosas que ir al teatro el sábado o el domingo por la tarde.
Dani López/atrapamallorca.com

















3 julio, 2012 - 11:31 am
Solo quería decir que me ha encantado esta entrevista de Dani a Dani de López a Puig. También dejar por escrito la enorme capacidad y talento que tiene esta persona llamada Dani. Es un excelente amigo, una caja sorpresas, incansable, tenaz, cercano, tierno, profesional donde los haya y en definitiva un ser maravilloso.
Creo que Mallorca debe disfrutar de todo eso que tienes Dani para ser punto de referencia de otras ciudades.
Se te quiere.
Ana
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